Gereon Janzing, geobotánico y etnobotánico
Gereon Janzing, geobotánico y etnobotánico

La moneda complementaria y su éxito en Ibiza

(Este artículo fue publicado en alemán en el periódico "Ibiza Kurier" y está pendiente de ser publicado en algunas revistas.)

En muchos lugares se experimenta con ella pero en pocos lugares funciona igual de bien que en Ibiza: una unidad monetaria local alternativa, una moneda complementaria. ¿Por qué tiene tanto éxito en Ibiza? Volvamos a la pregunta más tarde. Primero algo de fondo histórico.

Es bien conocido el ejemplo de la ciudad austríaca Wörgl que en el año 1932 salió con un dinero libre con circulación asegurada para contrarrestar a la crisis económica y el desempleo local. El éxito deslumbrante se hizo famoso hasta muy lejos y expertos de economía viajaban allí desde lugares lejanos para aprender de ese éxito. Después de 14 meses, en el año 1933, un tribunal prohibió ese dinero libre debido a una denuncia del banco nacional

En muchos lugares se experimenta con ella pero en pocos lugares funciona igual de bien que en Ibiza: una unidad monetaria local alternativa, una moneda complementaria. ¿Por qué tiene tanto éxito en Ibiza? Volvamos a la pregunta más tarde. Primero algo de fondo histórico.

Es bien conocido el ejemplo de la ciudad austríaca Wörgl que en el año 1932 salió con un dinero libre con circulación asegurada para contrarrestar a la crisis económica y el desempleo local. El éxito deslumbrante se hizo famoso hasta muy lejos y expertos de economía viajaban allí desde lugares lejanos para aprender de ese éxito. Después de 14 meses, en el año 1933, un tribunal prohibió ese dinero libre debido a una denuncia del banco nacional.

La idea detrás de una moneda local es que una parte más grande del dinero gastado localmente quede en el lugar y sea beneficioso para la población local. También los impuestos para la transferencia del dinero permanecen en el lugar y benefician la comunidad en vez de embocar  en negocios estatales lejanos y poco transparentes

Como esa moneda no da intereses, tiene poco sentido el acumularla y el especular con ella. Así el dinero queda en movimiento. En Wörgl eso también se aseguró a través de marcas que cada mes tenían que ser compradas y pegadas a los billetes para que mantuviera su validez. Eso no se gestiona de la misma manera en Ibiza, no hay monedas ni billetes sino solamente dinero giral. Ése puede estar igual de bien en lo negativo como en lo positivo sin que haya interés deudor exigible. Ya que la suma total de todos los saldos es cero, saldos negativos son igual de normales que positivos. Y si alguien sólo permanece en el margen positivo, eso se mira con la misma suspicacia que el quedarse permenentemente en el margen negativo.

La denominación moneda complementaria ya lo dice: El propósito del dinero no es sustituir la moneda oficial, es decir, en este país el euro, sino complementarla. Mercancías y servicios que vienen desde lejos, en la mayoría de los casos siguen siendo pagados en euros aunque también existe el intercambio entre diferentes monedas locales. La moneda local funciona solo en un entorno limitado y se basa en cierta confianza mutua.

En Ibiza, como también en algunas otras regiones de España, más que nada en Cataluña, por ejemplo en el Alt Congost, la unidad monetaria local se llama eco. En cuanto al valor económico, un eco corresponde a un euro, así la conversión es lo más fácil posible. Una moneda famosa emblemática es el puma de Sevilla. En Ibiza el eco existe desde setiembre de 2012. Fue iniciado por la Cooperativa Integral d'Eivissa. Un flyer de ese grupo con el título "El eco, la Moneda Social d'Eivissa" informa sobre las ventajas de esa moneda local. En ése pone: "...cuando hablamos de moneda social, nos referimos a que detrás de ella existe un proyecto o estrategia de desarrollo económico local, ecológico, sostenible, solidario y de cohesión local."

¿Por qué la moneda local pudo establecerse así de bien en Ibiza? Una razón, seguramente, es que en Epaña, más que en Alemania, se habla de una crisis y por lo tanto se siente más necesidad de experimentar con algo nuevo.

Una razón importante dice Roberto García, uno de los que han plantado este proyecto: "Esta moneda no es fin en sí mismo sino un medio para un fin." Desde el principio se ofrecían necesidades básicas humanas en ecos, en primer lugar alimentos. Con eso la moneda llegó a ser atractiva para mucha gente. Eso empezó con que un herbolario ofrecía productos de manera que el precio de coste se tenía que pagar en euros, el valor añadido se podía pagar en ecos. Con eso para el consumidor el producto salía más barato en euros.

Un resultado para muchos participantes es que se pueden permitir bienes que no se podrían permitir en euros o solo después de muchas reflexiones. El mencionado flyer dice sobre el eco: "Te permite disfrutar de productos y servicios que en el sistema capitalista no te podías permitir". Puede que eso no sea en seguida comprensible si hay que trabajar lo mismo para 10 ecos que para 10 euros. Bueno, acordémonos que la unidad monetaria está diseñada para el uso local, lo que resulta en que a menudo sale más fácil encontrar alguien quien pague 10 ecos que alguien quien pague 10 euros por el mismo trabajo. Se trata de dos economías separadas; quien ande justo de dinero en una, sin embargo puede estar bien en la otra.

Y la práctica lo demuestra que de verdad es así: bastantes personas que apenas alguna vez se permitirían un pastel en un restaurante, lo pueden hacer más a menudo con el pago en ecos.

En Ibiza por ejemplo el Chill Café en la Vía Púnica se ha unido a la moneda local. No se puede pagar toda su gama de ofertas en ecos pues el café también necesita euros para sus compras. Sin embargo, algunas facturas, por ejemplo para zumos naturales y una parte de los pasteles, pueden ser liquidados en ecos. El menú puede ser pagado por la mitad en ecos. Para el café esa unión al eco rinde, y no tan solo en el ámbito ideal: La venta ha subido, se abrió una nueva clientela. Y parte de las compras, como verduras locales de la granja ecológica Ca na Berri, realiza en ecos. "Además viene gente al Chill Café para informarse sobre el eco, así se ganan nuevos clientes", explica una joven que trabaja allí.

Una cosa que queda por mejorar: no hay mucha oferta que anime la participación de payeses para que se puedan comprar productos como leche fresca, queso de cabra y sobrasada en ecos.

El grupo que en Ibiza promueve esa moneda es la Cooperativa Integral d'Eivissa. Gracias a esa cooperativa se tienen al alcance en ecos productos como fruta y verdura de la temporada, una selección considerable de panes integrales, yogur y mermeladas caseras. También servicios como clases o diversos trabajos de reparación, como de fontanería o mecánica de bicicletas, se pueden conseguir por ecos.