Plantes i humans
Plantes i humans

Un baño simpático

(Esto es un artículo que he publicado en alemán en la revista "Kritische Ökologie", un poco modificado.)

Una experiencia que aún no conocen todos: Entras en un baño y hay un olor de suelo de bosque. De esta manera cada uso del aseo se muestra como una experiencia agradable.

Estamos acostumbrados a considerar nuestros excrementos como algo desagradable, asqueroso, casi un tema de tabú. Queremos sólo enviarlos hacia lejos con un montón de agua. Entonces llegan a la depuradora donde son basura a quitar. Lo que pasa allí, no es parte de nuestros intereses porque es lejos de nosotros – fuera de los ojos, fuera de la mente.

Esta es una actitud que tiende a dominar todas nuestras maneras de pensar: Los seres humanos a menudo nos consideramos a nosotros mismos una molestia dentro de la naturaleza, creemos que no producimos belleza ni utilidad sino basura de la cual queremos deshacernos, la cual queremos tirar. Hacia lejos. Pero, ¿dónde está "lejos"? En un sistema limitado como es la Tierra, no existe ese "lejos". Las aguas residuales de parte llegan a ríos y lagos, incluso a las aguas profundas, resultan en una hipertrofización (demasiados nutrientes) y roban el oxígeno del agua lo que amenaza la fauna acuática. Además patógenos pueden propagarse de esta manera. Y para quitar los objetos de valor de origen humano usamos un montón de nuestra agua potable.

Una alternativa fascinante es la letrina abonera que es mucho más que sólo una letrina. Está basada en una actitud completamente diferente sobre nosotros mismos y nuestros excrementos: Son valiosos y utilizables, hecho que también da más aprecio a nuestros mismos cuerpos. Hoy en día por todas partes la gente habla sobre reciclaje. Y exactamente en el campo en el que la naturaleza ha planeado la circulación desde hace miles de millones de años, es conveniente empezar: en el campo de materias orgánicas. Producimos excrementos y por ejemplo tiramos serrín encima, lo que produce el olor mencionado en el comienzo. Apenas hay alguien que tenga la idea de considerar el producto inhigiénico. En áreas sin árboles es posible encontrar alternativas a serrín, por ejemplo suelo. Gracias a este aditivo la mezcla puede descomponerse bastante bien. (Sin embargo, también se reporta de letrinas aboneras sin aditivos.) Animalitos como isópodos (cochinillas de humedad o chanchitos de tierra), hormigas y ciempiés corren por la substancia y cumplen su tarea para que el material se mezcle bien y se descomponga. El compost gratuito puede usarse en lugar de abonos químicos que han sido producidos y transportados con mucha energía y cuestan dinero. Además el compost provee humus.

Una pregunta legítima puede aparecer: ¿Este abono es higiénico? ¿No hay patógenos en él que se propaguen con el compost cuando ese se usa? Esta es la razón por la que un buen proceso de compostaje es de mayor importancia. Prejuicios que dicen que el estiércol humano no puede nunca ser usado como abono, son un resultado de uso incorrecto. En la agricultura biodinámica (es decir, antroposófica) aún hoy esta tesis sobrevive; es el saber del año 1.924; hoy sabemos otra verdad: Excrementos humanos frescos no deberían ser usados para abono, sobre todo nunca en comestibles. De otra manera de verdad hay el riesgo de la propagación de patógenos. Antes es necesario que el abono sea transformado bien por microorganismos. Y eso es lo para lo cual sirve el aseo de compostaje: En el recipiente debajo del inodoro el conjunto de excrementos, papel higiénico y serrín es mezclado por pequeños organismos y transformado durante varios meses o pocos años.

En Ibiza sin embargo era tradicional secar los excrementos y usarlos como abono para hortalizas, en primer lugar nitrófitos, por supuesto.

Hay diferentes maneras de producir el compost (o sea estiércol). Alguna gente prefiere separar la orina de los excrementos, lo que es posible pero no es necesario. Basuras orgánicas de la cocina pueden ser tiradas en la letrina o pueden ser compostadas en un lugar separado. La decisión puede ser tomada según necesidades y experiencias locales.

En áreas con escasez de agua (como Ibiza) un aseo que usa agua potable es problemático de toda manera. En el otro lado una letrina abonera funciona sin uso alguno de agua. Sólo para lavar las manos un poco de agua es necesaria. Con este fin el agua de lluvia que cae en el techo de la letrina puede ser usada; puede cogerse en un recipiente para que se pueda utilizar. Después del uso todavía puede usarse para regar plantas en el jardín.

Los que conozcan la protección del medio ambiente sólo de predicaciones moralizantes, quizás creen que eso es sola teoría que es muy difícil de volver en práctica. Pero -lo bonito de la letrina abonera está en el hecho que ha sido utilizado por milenios. La Wikipedia tiene la palabra "letrina abonera" en varios idiomas (aunque en español sólo como párrafo del artículo "letrina") con informes sobre experiencias prácticas y una vista histórica. El hecho que el público tiene gran interés en este asunto, se muestra en la venta del libro "Humanure Handbook" de Joseph Jenkins que se volvía un superventas rápidamente.

Es curioso que en Ibiza justamente en el centro de encuentro de hippies "Casita Verde" hay dos letrinas aboneras que funcionan muy bien.

Literatura:

Joseph Jenkins: The Humanure Handbook. A Guide to composting human manure. Grove City, PA 2005, 3rd edition.

Sitio web sobre letrinas aboneras (en inglés)

Artículo de Wikipedia sobre letrinas aboneras (la mejor versión: en esperanto - en español)